viernes, 19 de agosto de 2016

Unschooling vlog: julio 2016



Nunca sé cómo responder a la típica pregunta de "¿cómo es un día en vuestra vida?". No puedo explicar cómo es nuestro día a día porque no hay dos días iguales, ni dos semanas iguales. Influye el hecho de ser unschoolers, claro. Eso significa que no separamos el aprendizaje del resto de la vida y, por tanto, no tenemos una programación académica para nuestro hijo, ni tenemos un calendario ni un horario de estudio. Pero influye también (y quizás en mayor medida) el hecho de que tampoco separamos el trabajo del resto de la vida.

¿Vacaciones? ¡No sabemos lo que es ni queremos saberlo! En cualquier momento y desde cualquier lugar, podemos estar trabajando. El otro día, por ejemplo, me desperté a las seis y, sin salir de la cama ni encender la luz, sólo con la escasa luz que entraba ya por la ventana abierta, diseñé un taller completo de educación financiera que voy a dar en los próximos meses. Eso es trabajo. A las 8 estaba terminado y aún tenía todo el día por delante. No había tenido que dejar a los niños al cargo de alguien, puesto que aún estaban durmiendo.

O ayer por la noche, por ejemplo. Cuando fui a coger el ordenador para apagarlo, vi que tenía un email de una persona que quería una asesoría de La desescolarización interior. Le contesté, me contestó a vuelta de correo y en menos de 7 minutos habíamos concertado una cita para la semana que viene. Eso, también es trabajo. 7 minutos a las 11 de la noche.

La semana pasada, por poner otro ejemplo, estábamos hablando con unos amigos y nos contaron que estaban  muy ilusionados poniendo en marcha un nuevo negocio. Les comentamos que hacemos vídeos promocionales y ¡voilà! Servicio contratado.

Todo eso es trabajo. No tenemos un horario ni un lugar para hacerlo, en su mayoría. Así que la pregunta de "¿cómo es vuestro día a día?" se hace difícil de responder. Por eso ahora os lo contamos en vídeos. Intentaremos hacer un resumen mensual de algunas de las actividades que hayamos hecho, con nuestras reflexiones sobre lo que hacemos y por qué.

Éste es el resumen de julio.


domingo, 7 de agosto de 2016

Unschooling vlog: junio 2016



Aquí tenéis el vídeo resumen de lo que hicimos el pasado mes de junio. Hicimos más cosas, claro, pero éstas son las más interesantes de mostrar. Abajo os dejo algunos enlaces a páginas que mencionamos en el vídeo.


Si os gusta, os agradecemos que entréis en Youtube, deis like al vídeo, comentéis y os suscribáis al canal.






ENLACES DE INTERÉS







viernes, 15 de julio de 2016

Los nuevos habitantes de Villa Kunterbunt



Después de un parón de casi dos años hemos decidido volver a abrir las puertas de Villa Kunterbunt.

Muchas cosas han pasado: adoptamos dos gatas; las gatas parieron (¡las dos!) y tuvimos que buscar hogar para siete crías; nos mudamos un par de veces; la Plataforma por la Libertad Educativa ya no existe; he dejado y retomado varias veces mi trabajo como asesora de familias homeschoolers y de escuelas libres, así como el Guadiana, porque decidí que no quería hacerlo pero algo me impide dejar en la estacada a esas familias que se acercan a mi; ahora hago vídeos y talleres, aunque Damián me pidió que respetara su privacidad así que ya no hablo -casi nada- sobre él, no publico sus fotos sin su autorización y no sale en casi ningún vídeo.

Pero, sin duda, lo más importante es que ahora somos más. Sé que mucha gente llega a este blog buscando información y consejos sobre madres solteras. Ya no lo soy y pienso que algún día tendré que escribir sobre eso. Algún día.

Jon llegó a nuestra vida y se integró sorprendentemente bien desde el primer momento.


Fue como haber encontrado la pieza que faltaba para terminar de montar el puzzle. Hasta entonces ni siquiera habíamos sido conscientes de que nos faltara esa pieza... Pero Damián tuvo, por fin, la oportunidad de saber qué se siente al tener un padre y, de paso, también un hermano.

Jon cumplía todos los "requisitos" imprescindibles para formar parte de Villa Kunterbunt: supo situarse en el papel de padre sin que Damián se sintiera invadido; respetó y aceptó mi forma de criarle: sin castigos, sin imposiciones, sin gritos, con amor, con alegría, con respeto, con colecho y, como no, sin escuela. Creo que le fascinó este tipo de crianza. Tanto, que se planteó escribir un blog sobre el tema. Lo integró tan bien que me animé a tener un hijo con él. Al fin y al cabo ya sabía que estábamos en el mismo barco, que estábamos de acuerdo en las cosas más importantes de la crianza.

Nació Víctor en septiembre de 2015. Sufrimos juntos con la inducción precipitada del parto y su cardiopatía congénita. Reímos juntos con sus gestos y sus carcajadas. Nos asombramos con todos sus descubrimientos y  aprendizajes. Y yo, aprendo a no hacerlo todo sola.


Estrenamos nuestro primer documental, Educación a la carta y nos lanzamos a preparar el segundo, Parto Respetado. Comenzamos a trabajar juntos en TeHagoUnVideo.com y dimos un poco de vidilla a mi canal de Youtube.

Con todo este ajetreo, Jon nunca llegó a abrir su blog de crianza así que un día se me ocurrió que podríamos aprovechar éste; escribir aquí los dos, sin presiones ni calendarios. Hablar de crianza, de homeschooling y de lo que se tercie.







lunes, 10 de noviembre de 2014

Volver a empezar


A punto de cumplir seis años fuera de la escuela, que es cuando comenzó también mi presencia online, he decidido poner un poco de orden a mis proyectos para que sea más fácil seguirme y estar al día de mi trabajo. La forma más fácil sigue siendo a través de mi fanpage en Facebook y de mi boletín semanal gratuito (en el margen derecho de este blog tenéis la caja de suscripción).





BLOGS

En www.lauramascaro.com, que durante un tiempo utilicé como agenda, voy a refundir la agenda y estos tres blogs: Homeschooling en España (sobre legalidad), Desde Villa Kunterbunt (sobre nuestro día a día y reflexiones sobre unschooling), y Los que vivimos (artículos de opinión sobre temas variados que publico cada dos semanas en la edición en papel de Diari Menorca).

Seguirán teniendo página propia estos proyectos:

Tarkus Kids (sobre estimulación temprana y aprendizaje infantil) ahora alojado en www.tarkuskids.com, que también tiene cuenta en Google Plus y página en Facebook (pero el perfil personal ha desaparecido).

La desescolarización interior ya no sigue como blog sino como curso online y taller en formato presencial.

El desprendimiento educativo es un proyecto con fecha de caducidad, pues únicamente lo escribiré mientras esté redactando el libro.




REDES SOCIALES

Podéis seguirme en mi página de Facebook pero, por favor, no me mandéis solicitudes de amistad al perfil personal, pues estoy intentando reducirlo sólo a los amigos.

En Twitter estoy como @laurekas pero he eliminado el perfil de @desescolarizada. En @laurekas hablo de todo un poco, incluida la política, así que si sólo te interesan los temas de educación y homeschooling, es mejor que me sigas en Facebook y te suscribas al boletín.

También tengo perfil en Google Plus, aunque lo uso mucho menos que el de Facebook y canal en Youtube.

He vuelto a Instagram  como @laurekas78 y a Linkedin, donde sólo conecto con gente a la que realmente conozco o con la que me relaciono profesionalmente.

Estuve, pero ya no estoy, en Flick y Pinterest, así que os agradezco que dejéis de mandarme invitaciones a estas y otras redes sociales.



ASOCIACIÓN

Por supuesto, continuo en la Plataforma por la libertad educativa. Tenemos blog, Facebook, Twitter y Google Plus. Os podéis inscribir como simpatizantes, sin pagar cuota, y recibiréis nuestro boletín gratuito.



jueves, 30 de octubre de 2014

¿Qué socialización?



Ésta es una pequeña conversación que tuve en un grupo de Facebook. Puede que la conversación aún no haya terminado pero, en todo caso, me parece suficientemente interesante como para compartirla aquí. A mi interlocutor lo voy a llamar "D", puesto que el grupo de facebook es privado y debo respetar esa privacidad.



D: yo personalmente pienso que al niño/a el ambiente escolar es distinto al de casa aunque desde casa se intente que el ambiente sea igual

Lau: yo no intento para NADA que le ambiente en casa sea igual al de la escuela. Más bien intento lo contrario.

D: Laura, me refiero a muchas interacciones sociales q se dan. No critico la escuela en casa, pero me gusta,mas la tradicional. Para mi es igual q una operacion de corazon q se haga en el propio domicilio.

LauNo veo que sea comparable. Para la cirugía es necesario tener unos conocimientos muy específicos y una capacitación que poca gente tiene. Para educar a un niño no hace falta ninguna capacitación especial (y a las pruebas me remito; los que tienen esa capacitación están fracasando en todo el mundo). Las interacciones sociales en homeschoolers también se dan y de una forma que es mucho más natural. Para mi una parte fundamental del aprendizaje de la socialización consiste en elegir con quién te relacionas y de qué forma, pudiendo alejarte de aquellos que no te aportan nada positivo o incluso te dañan. En el colegio las relaciones son obligadas y encima como dos niños se lleven mal lo que les pasa es que lo obligan a estar más tiempo juntos y a pedirse un perdón absolutamente falso. La socialización fuera del colegio no es así. Yo no me auto obligo a relacionarme con gente que me trata mal o que no me gusta, no veo por qué habría de imponerle eso a mi hijo. Más cuando fue víctima de bullying con sólo dos años. Sin lugar a dudas su socialización es infinitamente mejor desde que se educa en casa.




miércoles, 29 de octubre de 2014

El desprendimiento educativo





Mi próximo libro se va a titular "El desprendimiento educativo". Llevo años construyéndolo en mi cabeza y recopilando información.

Como ya llevo tarde y no quiero quedar excesivamente mal con mi editor, he decicido tomar medidas drásticas y me he apuntado al reto de los 30 días que mi amigo Homo Minimus propone para el próximo mes de noviembre (conocéis a Homo Minimus por el guest post que publiqué aquí titulado "33 daños colaterales de escolarizar a tu hijo").

Tal como expliqué en el blog de Homo Minimus, voy a aprovechar el reto de los 30 días para terminar de escribir este libro que tengo pendiente. Para ello voy a seguir las normas de NaNoWriMo (National Novel Writing Month). Ya sé que mi libro no es una novela, pero creo que las pautas me pueden servir. Se trata de escribir unas 1666 palabras al día. Aquí importa más la cantidad que la calidad, de modo que acabas el mes con unas 175 páginas escritas y a partir de ahí puedes editar el texto, quitar y cambiar todo lo que sea preciso, pero al menos tienes una buena base sobre la que trabajar.

Además he abierto un blog en el que me he propuesto publicar todos los días alguno de los artículos, noticias y reflexiones que he ido recopilando a lo largo de estos años. Sólo uno al día. Aunque aún está en pañales os lo quiero presentar ya porque así me obligo a continuar con este proyecto: 

Más información sobre el reto de los 30 días en el blog homominimus.com. ¿Te animas con el reto?


domingo, 26 de octubre de 2014

Educación financiera



Los homeschoolers de Madrid tenemos un grupo de mailing que utilizamos para organizar actividades. Cada uno propone la actividad que quiere y puede organizar y, si hay quorum, se pone fecha y se hace la actividad. Así de simple. El año pasado propuse una actividad que algunas madres me habían pedido: un taller de educación financiera para niños. Como no me gusta ponerme en el rol de "profesora" en las actividades en las que participa mi hijo decidí invitar a mi amigo Pablo a dar el taller. Aceptó, le ayudé a organizarlo, y salió un taller de cuatro sesiones (una por semana) de cuatro horas cada una. Los niños tenían entre 6 y 14 años, si no recuerdo mal, y he de decir que algunos adultos lo encontraron tan interesante como los propios niños.

Lo bueno de Pablo es que le gusta el método socrático, preguntar más que explicar, y que cuando ha de dar explicaciones sabe hacerlo en un lenguaje sencillo, nada técnico, que puede entender cualquier persona, incluidos los niños. Espero que algún día se anime a escribir sus impresiones sobre ese taller.

Después le dimos algunas vueltas al tema para seguir haciendo actividades de educación financiera también online, pues algunas familias de otros lugares se mostraron interesadas en el taller. Lo pensamos y lo hablamos durante varios meses y finalmente creamos un nuevo proyecto con otros dos amigos, Luis Alberto Iglesias y Juan de Lezo. Creamos el blog www.educacionfinanciera.com.es en el que publicamos dos veces por semana y, como se dice coloquialmente, cada loco con su tema. Mi tema, lo podéis imaginar, es la educación financiera para niños.

Hasta ahora he publicado dos artículos: Cómo dar educación financiera a tus hijos y Los niños y el dinero.

Pero como antes de dar educación financiera a tus hijos tienes que tenerla tú, y como muchas madres que educan en casa o quieren hacerlo encuentran que el dinero es un impedimento para hacerlo libremente, vamos a ofrecer un seminario online sobre finanzas personales. Aunque lo pensé inicialmente para las madres homeschoolers, está abierto a cualquier persona interesada.

En el seminario enseñaré:

-cómo aumentar los ingresos (o cómo empezar a generarlos si no los tienes)
-cómo disminuir los gastos
-la diferencia entre la deuda mala y la deuda buena
-cómo adquirir buenos hábitos de ahorro
-cómo desarrollar un sistema de ingresos               pasivos

Y además contaré con la colaboración de Juan de Lezo quien nos dará pautas para aprender a invertir.

Será el lunes 3 de noviembre a las 18:00. Os podéis inscribir ahora mismo por 59€





viernes, 10 de octubre de 2014

33 daños colaterales de escolarizar a tu hijo - por Homominimus




Éste es un post invitado de mi amigo Homominimus. No sé cómo presentarle, así que os invito a que os paséis por su blog.


Treinta y tres daños colaterales 
resultado de escolarizar a tu hijo

Treinta y tres daños colaterales resultado de escolarizar a tu hijo
Estos daños caracterizan a la mayoría de la educación formal pública y privada en España, en Hispano-América y el mundo. 
No todos estos daños tienen que producirse. Algunos pueden ser mitigados por metodologías más abiertas, como la Montessori o las escuelas Waldorf, por profesores excepcionales o por los cuidados paliativos que proporciones a tu hijo cuando esté fuera de la escuela. 
Solo quiero advertirte de los riesgos a los que te expones. A los que expones a tus hijos. 
1. En el colegio, a tu hijo le recompensan por seguir órdenes y ajustarse a las normas. La creatividad, originalidad e inconformismo son penalizadas en cualquier burocracia educativa donde las metas de los políticos, administradores o profesores tengan prioridad sobre la de los niños y sus familias.

2. Tu niño, tras más de doce años de educación obligatoria, tendrá la sensación de que el mundo del conocimiento es como un libro de botánica o de zoología donde todos los asuntos están claramente clasificados en compartimentos estancos. Tendrá dificultades para habérselas con un mundo real donde las distinciones son confusas y uno ha de crear, modificar y criticar sus propias clasificaciones.

3. La dimensión última por la que se mide al niño y por la que aprenderá a medir a las personas será la calificación en una serie de exámenes. Obtendrá la idea de que las personas son jerarquizables por su puntuación en unas pocas dimensiones. El mismo niño derivará su autoestima intelectual (o falta de ella) de su posición en una escala. 

4. El afán de evitar el castigo y de buscar la alabanza harán perder de vista el gozo de aprender y lo harán casi desaparecer. Gran parte de la motivación intrínseca derivada de  expresarse artísticamente, resolver problemas matemáticos o comprender los mecanismos de la naturaleza se perderá al tratar de contentar al profesor y seguir un programa estandarizado.

5. El estudiante en la escuela obtendrá la impresión de que el aprendizaje es una actividad individual y competitiva que se hace en solitario en una habitación cerrada y cuyo criterio de éxito reside en hacerlo mejor en un estrecho repertorio de pruebas estandarizadas bajo presión de tiempo. 

6. El sentimiento de agencia o de autoría en el aprendizaje resultará seriamente dañado tras el paso por la educación formal. El niño y el joven tendrán dificultades para definir sus propias metas, objetivos, buscar y disponer recursos, organizar su tiempo y valorar los resultados de su trabajo y esfuerzo, porque todas esas funciones ejecutivas y cognitivas  estarán  asumidas por  profesores y administradores que le llevarán de la mano a lo largo de toda su educación formal. 

7. El rango de actividades a las que tendrá acceso el estudiante será limitado y con un sesgo desproporcionado a favor de las habilidades más analíticas y verbales. La música, la pintura, el teatro —el arte en general—, el desarrollo físico, la armonía y gracia de los movimientos, y las mismas habilidades de comprensión emocional introspectivas y empáticas quedarán relegadas a un segundo plano o confinadas a las actividades extracurriculares, con independencia de las preferencias o disposiciones del niño. 

8. El niño creerá que la educación y el aprendizaje son sucesos que ocurren tras los límites de los muros de ciertos edificios o tras las vallas de ciertos recintos. Las variedades más informales, improvisadas y emergentes del aprendizaje quedarán marginadas. El entorno de la familia, los amigos, los grupos deportivos y el entorno cotidiano se asociarán más débilmente a la idea de aprendizaje y desarrollo personal. 

9. El joven se volverá averso al riesgo intelectual derivado de pensar en opciones distintas y exponerlas racionalmente, porque no serán habilidades recompensadas por las calificaciones, ni promovidas directamente por los profesores, ni deseadas por la burocracia del sistema, que busca la homogeneización y la reducción de la incertidumbre. 

10. Las habilidades de trabajar en equipo y de negociar quedarán atrofiadas o tendrán que ser desarrolladas más adelante en el mundo exterior. En el colegio, el éxito se mide y se recompensa según la habilidad de seguir las reglas establecidas por otros. Hay poco o ningún espacio a la negociación o la discusión ni tampoco necesidad de establecer alianzas y crear relaciones ventajosas para lograr los objetivos individuales. 

11. Disociará y hará más profunda la distinción entre práctica y teoría. Verá que las habilidades y conocimientos que son útiles en el mundo académico son sustancialmente diferentes de las necesarias en el mundo del trabajo, las relaciones personales y la vida en general. Esto hará que desprecie en parte el pensamiento racional y científico, por su aparente falta de aplicación; o bien intentará aplicar recetas y grandes ideas intelectuales indiscriminadamente y con poco realismo. 

12. Aprenderá a humillar y ser humillado por no saber. Aprenderá a reírse de los que se comporten de manera diferente o cometan errores en clase. 

13. Aprenderá a hablar en lenguajes esotéricos que no comprende. Por otra parte, si vive en España es casi imposible que llegue a hablar con cierta fluidez en lenguajes naturales como el inglés o el francés. Priorizarán la gramática y el vocabulario sobre el oído, las construcciones básicas y la práctica. Probablemente estudien el idioma fuera del contexto de un proyecto o meta personal. 

14. Pensará que aprender es ser capaz de repetir. El colegio es una herramienta de repetición de saber acumulado. Las evaluaciones dependen de la fidelidad y rapidez con la que el niño sea capaz de reproducir el conocimiento vertido por el profesor. Si lo hace perfecto, sin omitir una coma, tiene un 10; si se le ha escapado algún elemento, un 9; si ha reproducido con éxito la mitad, un 5, y así sucesivamente. No se pide elaboración o poner la información en el contexto más amplio del conocimiento del alumno o el cuerpo general del conocimiento.

15. Aprenderá a vivir con ideas inertes, no relacionadas con su experiencia vital, de las que no conoce su origen, ni cómo se relacionan con otras ideas en otras disciplinas, ni si tienen alguna aplicación más allá de quedar bien en las pruebas estandarizadas. 

16. Creerá que existen “pepitas de oro informacionales”. Estará siempre a la caza del dato, de la receta, del procedimiento concreto, preciso y seguro que le resuelva la papeleta en el siguiente examen. 

17. Creerá que saber algo es dar una respuesta inmediata. Se necesita cierto tiempo para recuperar la información de la memoria, para generar asociaciones, para buscar y para reflexionar, pero en la escuela no esperarán. 

18. Las habilidades de autorregulación o autogestión se atrofiarán. Estará regulado por sus profesores. En el futuro, por sus jefes. Reaccionará al palo y a la zanahoria más que a sus propios intereses.

19. Jugará siempre juegos seguros. Aprenderá a evitar los errores y procurará siempre parecer magnífico a ojos de los padres y profesores. 

20. Perderá el contacto con su corazón. Nadie le pedirá que piense qué quiere verdaderamente hacer con su vida ni le animará a que inicie una exploración. Al final de su educación formal estará tan alejado del centro capital de sí mismo que tendrá que iniciar un largo viaje y quizá una travesía del desierto para encontrarse consigo mismo. 

21. Invertirá las proporciones correctas en el aprendizaje: creerá que son “Una tonelada de teoría, un kilo de reflexión, un gramo de experimentación”; las óptimas son “Un gramo de teoría, un kilo de reflexión, una tonelada de experimentación”. 

22. Las modalidades más lentas y contemplativas de la mente quedarán probablemente excluidas del repertorio cognitivo del alumno. La presión de tiempo, el afán de cumplir los programas y el entrenamiento para exámenes y otras pruebas estandarizadas dificultarán que el alumno se tome el tiempo suficiente para asimilar, digerir y comprender las ideas en profundidad. 

23. Aprenderá que la contemplación y la generación de enfoques y opciones son contraproducentes a la hora de maximizar las calificaciones académicas. La profundidad y la originalidad no suelen ser valoradas o recompensadas por los tests o los profesores. 

24. Necesitará muchos años para recuperarse de su educación. Cuanto más lejos haya llegado en el proceso educativo formal, más tiempo de recuperación necesitará. Algunos jamás se recuperarán. 

25. Es probable que evite la actividad intelectual durante el resto de su vida, pues confundirá el ser estabulado con aprender. Y nadie quiere ser estabulado. 

26. Se verá aislado de una gran parte de la población humana: se relacionará casi en exclusiva con gente de su edad, ubicación geográfica (dentro de la misma ciudad) y clase social. Esos serán sus criterios de socialización, no sus intereses personales o la afinidad emocional. Creerá que la famosa y políticamente correcta “diversidad” solo tiene que ver con la raza, el sexo o el grupo étnico.

27. No habrá aprendido a negociar. Porque en la escuela no hay casi nadie con quien negociar ni casi nada sobre lo que negociar. 

28. El concepto de aprendizaje autodirigido será para el niño tan extraño como el de imperativo categórico, hermenéutica de la conciencia o moscas samaritanas. 

29. Tu hijo estará mal preparado para convertirse en el tipo de trabajador creativo, autogestionado y con iniciativa que se demanda en los puestos que generan alto valor añadido en la economía del conocimiento. Y peor preparado incluso para crear su propio trabajo como trabajador por cuenta propia o empresario. 

30. Tendrá dificultad para tolerar la ambigüedad y los conceptos borrosos. Aprenderá a querer saber qué es lo que se espera exactamente de él, a cómo ir del punto A al Z pasando por el B, C, D, E… sin perderse por el camino. 

31. Tu hijo estará expuesto al acoso escolar. Una parte no despreciable de los escolares declaran haber sometidos a distintos grados de acoso. Durante las horas escolares tú no estarás ahí para ayudarle o protegerle. 

32. La escuela no tratará a tu hijo como un individuo. Será una pieza más en la cadena de montaje. Algunas piezas salen defectuosas. El sistema lo acepta y lo tolera. Reza porque tu hijo no sea una de esas piezas.

33. No recibirá la atención personalizada e individualizada que necesita. Los profesores tienen limitaciones de tiempo, atención y capacidad. Por muchos recursos cognitivos y materiales que tengan, los tienen que racionar entre decenas de alumnos. 
Media hora que dediques un día a las necesidades de aprendizaje de tu hijo es más que lo que un maestro puede dedicar a tu hijo en dos o tres semanas. Y lo que dedique el maestro será un tiempo fragmentado en pequeñas intervenciones: simplemente no puede dedicar media hora seguida a nadie. Tampoco conoce a tu hijo mejor que tú. 


miércoles, 8 de octubre de 2014

Hablemos de los malo del homeschooling - Carnaval de blogs




Además ha propuesto un tema interesantísimo: Hablemos de lo malo del homeschooling.

Sé que no hablamos mucho de lo malo del homeschooling porque de eso ya hablan los que no lo hacen, especialmente los que no lo conocen, los que tienen prejuicios, los que pretenden imponer su visión del mundo a los demás. Por eso, creo, los que educamos en casa y además escribimos y hablamos sobre el tema, tendemos a destacar sólo lo positivo, que es mucho. Como dijo Silvia"Una cosa es que pensemos que el homeschooling es bueno, y otra es que digamos que es fácil, o que carezca de dificultades y obstáculos. Pero el que tenga sus puntos débiles no lo hace malo. Nosotros vemos el homescholing como algo muy beneficioso, una bendición."

Hace unos días hice un vídeo improvisado sobre lo malo del homeschooling.





Si me pongo a pensarlo seriamente y honestamente, hay tantas cosas malas que no sabría por dónde empezar así que lo haré por orden cronológico.

1) La soledad. Eso me pasó al principio. Cuando vivía en un sitio donde casi no había homeschoolers. Cuando fui a un encuentro donde había unas 100 familias y me di cuenta de que no tenía nada en común con ninguna de ellas. Nada excepto el hecho de educar sin escuela. Así que durante un tiempo me sentí muy sola. Me relacionaba con gente escolarizada con la que me llevaba muy bien y tenía cosas en común pero con la que no podía hablar de homeschooling, porque no lo entendían. Si hablaba, tenía que hablar de lo bueno, "vender la moto" como se dice coloquialmente. Pero lo que yo necesitaba era hablar de todas mis dudas y todos mis miedos. Internet me salvó un poco de eso.

2) La incomprensión. Obviamente, va muy relacionada con la soledad. Yo me he sentido muy incomprendida tanto entre gente escolarizada como entre gente no escolarizada. Eso tal vez ha sido lo peor. Darme cuenta de que realmente no puede haber una tribu homeschooler porque siempre hay quien viene a decirte que lo que tú haces no es homeschooling, o que deberías hacer o dejar de hacer X cosas, o que tú sólo quieres lucrarte con el tema (ya me ven, escribo esto desde mi mansión de tres pisos del Caribe). Y fuera del colectivo, ni lo comento. He tenido que oír las estupideces más grandes que os podáis imaginar. (Insisto: no soy Amish, ni vegetariana, ni me creo superior a nadie).

3) La desescolarización interior. Sí, eso fue muy difícil y por eso me alegra poder ayudar a otras personas con mis cursos. Al principio me sentía muy mal si hacía ciertas cosas en horario escolar. Mi inercia escolar era mi peor enemigo; la vocecilla que decía "deberías..." o "no deberías...". Y chocarme con la pared que parecía ser mi hijo cada vez que yo había hecho unos planes maravillosos y él los tiraba por tierra. Aprender, como dice Sandra Dodd, a centrarme en la persona que mi hijo ES y no en la IDEA que yo tenía de quien debería ser.

4) La legalidad. Creo que ésta es la causa principal de que nunca hablemos de lo malo del homeschooling. Aquí no es legal. Aquí nos jugamos mucho. Aquí no podemos permitirnos el lujo de hablar de nuestros miedos. Cuando vengan los servicios sociales y nos digan: "pero no socializa". ¿Cómo vamos a decirles que, es cierto, a veces tenemos ese miedo, a veces nos cuesta sacar al niño de casa y hacer que se relacione con otros niños? ¿Cómo vamos a decirles que sí, que por culpa de que somos una minoría invisible a veces también pensamos si nos estaremos equivocando, si les estaremos privando de algo importante? No hablo por mi ahora, que lo tengo muy claro. Hablo por la que yo fui hace unos años y por la que mucha gente es ahora. Por toda esa gente que me escribe y me dice "gracias por poner palabras a lo que pienso y a lo que siento, a lo que no me atrevo a decirme ni a mi mismo".


lunes, 29 de septiembre de 2014

¿Qué es el ego?





Un día Damián preguntó ¿Qué es el ego?

Le respondí como pude pero la verdad es que es la típica pregunta que, si te pilla desprevenida, no sabes cómo responder. Además pensé que según lo que le dijera podía liarle más. Pregunté en Facebook y me enviaron dos documentos muy interesante:

Una presentación en Powerpoint que podéis descargar en este enlace.

Y un vídeo muy breve y ameno (es parte de una conferencia más larga que podéis ver en Youtube:





Si tenéis otros materiales adecuados para explicar el ego a los niños no dudéis en enviármelos para añadirlos aquí. Estoy en Facebook Twitter y Google Plus. Mi email: info@lauramascaro.com